Hoy entrevistamos a Paula Sánchez, Fundadora y CEO de CoCircular, una Cleantech especializada en gestión circular de residuos.
¿Qué problema aborda tu startup y qué solución plantea?
En CoCircular hemos desarrollado la tecnología Saas “360º advisor” que permite una gestión circular de residuos 100% digitalizada y trazable a nuestros clientes (constructoras, empresas de energías renovables, empresas industriales, de retail, de textil, etc.) garantizando el cumplimiento de la nueva Ley de Residuos que exige la valorización de más del 70% de residuos, (actualmente alcanzamos el 92% para nuestros clientes).
Nuestra tecnología tiene mapeadas miles de gestoras valorizadoras de residuos del país, cualificándolas por criterios de calidad, sostenibilidad y proximidad. En paralelo proponemos el protocolo de segregación de residuos en cada obra (o planta) y hacemos el seguimiento de todo el proceso, asesorando y certificando el porcentaje de residuos que acaba convirtiéndose en materia prima secundaria.
Además de obtener una importante reducción de tiempos y de costes asociados en la gestión de residuos, y un importantísimo incremento en el porcentaje de valorización de los residuos de nuestros clientes, la herramienta arroja múltiples métricas del impacto medioambiental lo cual aporta mucho valor a nuestros clientes de cara a cumplir con su estrategia de sostenibilidad y de economía circular o a conseguir las certificaciones medioambientales internacionales más exigentes.
¿Cómo esperas que vaya evolucionando el sector?
El sector de la gestión circular de residuos está en plena transformación. Cada vez hay una mayor presión normativa —a nivel europeo y nacional— para avanzar hacia modelos de economía circular que prioricen la prevención, la trazabilidad y la valorización de residuos. A esto se suma una conciencia ambiental creciente por parte de empresas, administraciones y ciudadanos, que demandan soluciones más sostenibles y transparentes.
En los próximos años, veremos una digitalización más profunda del sector con una gran mayoría de empresas midiendo sus impactos en tiempo real, asegurando el cumplimiento normativo y generando datos útiles para la toma de decisiones sostenibles. Todo esto ya lo están haciendo todos nuestros clientes, pero no es para nada la tónica habitual. También habrá más colaboración público-privada y una profesionalización de la cadena de valor del residuo. Lo que está claro es que la circularidad dejará de ser una opción y pasará a ser un factor clave de competitividad.
¿Qué expectativas tenéis respecto a vuestra startup?
En Cocircular estamos convencidos de que vamos a ser un actor clave en esta transición. Nuestro objetivo es seguir liderando la transformación digital y sostenible de la gestión de residuos, aportando trazabilidad, datos y soluciones reales.
Estamos escalando nuestro modelo en distintos sectores más allá de la construcción, y esa tendencia irá a más, ya que queremos convertirnos en un referente europeo en gestión circular de residuos. Pero lo más importante es que cada nuevo cliente, cada tonelada valorizada, cada informe de impacto generado nos acerca a un sistema más justo, transparente y alineado con los límites del planeta. Y eso es lo que nos mueve cada día.
¿En qué áreas te gustaría colaborar con otras startups, empresas u otras organizaciones?
Estamos metidos de lleno en la desectorización de la herramienta y haciendo pilotos con empresas referentes en sus sectores, que no tienen nada que ver con la construcción pero que también son grandes generadoras de residuos: sector industrial, retail (p.ej: marcas cosméticas que generan gran cantidad de PLV en tiendas), aviación, renovables (huertos solares) u otras relacionadas con logística inversa (p.ej: lana de roca). También tenemos en fase de estudio un reto del Ayuntamiento de Madrid para la gestión de residuos de Mercamadrid. En definitiva, en este momento estamos muy interesados en poner la herramienta a prueba en múltiples sectores y con todo tipo de empresas, ya que en este momento nuestra tecnología es muy robusta y tenemos toda la cadena de valor del residuo perfectamente mapeada para poder acometer todo este tipo de proyectos.
